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lunes, 4 de febrero de 2013

Los Tacones

Ver el mundo desde otra altura ayuda a verlo con otros ojos.
Amanda era una joven acostumbrada a llevar zapatos planos, pero cuando la contrataron en una importante empresa de comercial de cosméticos tuvo que aprender a caminar con tacones. El mundo lo veía diferente desde esa altura, parecía que todo el mundo de fijaba en ella. "Cuanto poder de atracción pueden tener unos simples tacones" pensaba ella.
Se acordara de la primera vez que los uso. Unos Manolo que en el trabajo le facilitaron, unos tacones que al principio le molestaban y le oprimían, pero cuando se dio cuenta de que con ellos era alguien, desde entonces los ha usado para todo, ha pasado de los zapatos planos (aunque se los sigue poniendo de vez en cuando).
No se despega de sus primeros tacones, sus Manolo, los tiene guardados como oro en paño. Cuando necesita recordar viejos momentos, se los pone y todo lo que ha vivido con ellos aparece.

 

viernes, 28 de diciembre de 2012

Dos Mini Relatos


He de reconocer que mi vida no es de color rosa ni azul ni verde ni de ningún color claro sino que es de un negro intenso y es negra porque soy una persona desdichada y a la que le parten el corazón con facilidad. Que alguien me ayude a volver a los colores claros, necesito volver a ser la de antes y disfrutar de mi vida cuando antes la veía de azul, rosa verde o cualquier otro color claro.
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Reconocí que te quería y lo hice en vano, tú no me quieres, ya que has dibujado encima de nuestra historia otra de la que no te arrepientes, de la mía veo que sí te arrepientes mucho. No bastará mi recuerdo, ahora solo quiero tú regreso, que esta pena y esta angustia se marchen, pero se que es algo complicado.


jueves, 13 de diciembre de 2012

El Muelle


Habían quedado hacia media hora y ella llevaba tarde como siempre, pero esta vez tenía un motivo justificado. El autobús había pinchado una rueda y estuvieron 20 minutos al que el siguiente pasara para llevarles a todos a sus destinos. Cuando por fin llego a la parada corrió todo lo que pudo porque él le estaría esperando en el muelle impaciente y preocupado.

-                Pensé que no venias - comento el sonriendo y mirando como caminaba apurada.

-                Es que el autobús pincho una rueda y estuvimos 20 minutos esperando al siguiente y donde estábamos no había buena señal de cobertura y por eso no pude aviarse - ella se acerco y él le toco el pelo, su suave y sedoso cabello.

-                Ahora estas aquí - ella le miro a los penetrantes ojos que el poseía, se acerco mas y le beso - ¿Qué haces?

-                 Lo que debías haber hecho tu - respondió ella triste - no debí haberte besado. Soy tonta.

-                No eres tonta, mírame por favor - él le agarro del mentón e hizo que ella le mirara - eres la persona más lista que conozco, así que no eres tonta. Si me has besado será por algo. No te martirices con eso.

-                Pero yo... - y antes de que ella pusiera decir algo, él le beso en señal de que necesitaba que ella se callara y dejara de decir las cosas que estaba diciendo.

Estaban en el muelle, donde hace ya 3 años  se conocieron y donde su amistad comenzó hasta derivar en lo que es hoy en día. Una relación en la que por el momento solo llevan 6 meses.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Besos Gloriosos


Levaba toda la noche detrás de él, ya que él había estado ligando con cualquier otra chica antes que con ella. Así que cuando tuvo la oportunidad, le agarró del brazo y se lo llevó a una sala contigua a donde se celebraba la fiesta.

Él no entendía nada, estaba mirando como su amiga le agarraba del brazo y se lo llevaba con él a otro lado. Cuando ambos entraron en la habitación, ella cerró la puerta para que nadie pudiera molestarles. Ella se fue acercando a él con paso ligero y sobre todo decidido.

-                ¿Qué haces? – preguntó él mientras caminaba hacia atrás asustado.

-                Lo que debía haber hecho hace tiempo, contarte la verdad – aquello aún hizo que él siguiera caminando hacia atrás – no muerdo ni nada.

Cansado paró de caminar hacia atrás, ella decidida le cogió el brazo, hizo que sus cuerpos se rozaran, luego ella le agarró por la chaqueta, se puso de puntillas y le besó, ambos cerraron los ojos mientras se besaban, primero la nariz de ambos se tocaron y luego lo hicieron los labios, se fundieron en uno solo, parecía que ninguno quería dejar de besar a la otra persona. Cuando terminaron de besarse se miraron, ella lo hizo cohibida mientras que él sonrió, fue una sonrisa amable y de cariño, compasiva y sobre todo de ternura.

-                ¿No estarás mal conmigo? – preguntó ella haciendo que él bajara de las nubes.

-                No, al contrario, no sabía que sentirías eso por mí y me he dado cuenta cuando me has besado que me gustado el beso – aquello sorprendió a la joven, su amigo se acercó a ella, le agarró por los pómulos de las mejillas y volvió a besarla – ahora me he dado cuenta de que tus labios son los mejores que he probado en mi vida. Eres especial.

-                Y tú para mí – desde ese momento ambos empezaron a salir y desde el día que empezaron a salir no lo han dejado y hoy están casados y tienen tres maravillosos hijos a los que ambos quieren. El destino hizo que se unieran y eso hicieron ambos, unirse hasta formar la familia que hoy son.             

miércoles, 24 de octubre de 2012

La Muerte


-         Hija, ¿Qué pasa? – preguntó asustada su madre al ver a su hija tirada en la cama de una manera inusual y sobre todo tan natural, ya que estaba apoyada con la cabeza en la cama y el resto del cuerpo lo tenía tirada en el suelo.

No recibió respuesta, se acercó a ella para escucharla y escuchó como respiraba muy suavemente y como si el cuerpo se le quedara sin respiración con cada inspiración e expiración y eso le preocupó. Llamó a su marido que era médico y le dijo que mirara a su hija. Él intentó despertar a su hija, pero nada. Nada hacía efecto, así que llamó a emergencias que enseguida llegaron. Les explicó a los sanitarios el problema de su hija y ellos dijeron que harían lo que podían.

En el hospital ambos esperaron a que los especialistas dijeran algo, pero cuando el médico que hizo el trabajo salió por la puerta de urgencias lo hizo muy triste y apenado. Explicó que el corazón de la joven había dejado de latir cuando entró a observación, intentaron reanimarla pero fue tarde, la joven no reaccionaba, había dejado de latir para siempre. Aquella vez fue la primera vez que ambos se sintieron sin fuerzas y sin ganas de nada. La hija, fruto de su amor había muerto con causas desconocidas, ya que el médico explicó que no entendía como había dejado de respirar aunque fuera un leve respiro.

Y aun hoy día se desconoce la verdadera causa de la muerte de aquella joven, hoy día no se sabe cómo fue su repentina muerte, aquella que hizo que muriera sin previo aviso, de una forma sin dolor ni angustia para ella. Nadie se imaginaba como los mejores morían tan jóvenes.