Entre en aquella pequeña
biblioteca donde el amor flotaba en el aire como si se tratase del oxigeno que
la gente respiraba.
Allí encontré a un joven
leyendo un libro que ya había leído un par de veces sentado en un butacón muy
atento a la lectura, ya que no prestaba atención a lo que pasaba a su
alrededor, pero que de vez en cuando cogía un termo de café y la daba unos
cuantos sorbos. Luego vi a una joven sentada en una mesa estudiando pero en vez
de estar concentrada miraba como el joven leía.
Me acerque a una estantería
y mire los libros sin prestarles mucha atención, quería ver que hacia la joven
y también que hacia él.
Cuando llevaba ya un rato allí
la joven se levanto con todo desilusionada porque el joven lector no le había hecho
caso. Ella haciendo ademan de torpeza se dio contra el butacón donde él estaba
sentado y todos los libros le cayeron encima del.
-
Lo siento mucho. Soy
muy torpe - ella se disculpaba mientras recogía todo.
-
No pasa nada, ya había terminado el libro y me
iba a levantar. Así que te perdono - sonrió y ayudo a la joven a recoger lo que
tenia encima y lo que había caído al suelo.
-
No tienes que
ayudarme. Puedo sola - ella no podía estar más nerviosa, el corazón le latía a
mil por hora y sus piernas temblaban.
-
Ínsito - dijo él y continúo
ayudando a la joven.
En un momento dado ambos
cogieron la misma hoja, se miraron a los ojos y después de unos segundos así el
le devolvió la hoja.
Si en aquel momento se
hubieran besado habría sido un bonito recuerdo.
Siguieron recogiendo hasta
terminar con todo. Ella le dio las gracias y él lo único que hizo fue mirar como
la joven se marchaba feliz.
Y el amor que se había
notado en el aire cuando había entrado se había marchado con la joven.
Moraleja: Así que el amor
no siempre triunfa, no siempre salen las cosas cono uno quiere. Así que ya
veis, aunque algo no salga como tú quieres a la primera debes intentar que te
salga las veces que haga falta.
Que bonito!! Una preciosa moraleja, cuánta razón, me ha gustado mucho :D
ResponderEliminarTal vez tenga que tirarle la pila de libros otra vez. Con la primera la descubrió, seguro que en la segunda entabla conversación. Aunque más no sea para aconsejarla en cómo ser más cuidadosa. :)Yo siempre ilusionada en que se consigan las metas ¿verdad?. Cariños
ResponderEliminarMe alegro que os guste a ambas. Es un relato que salio asi de repente y me gusta que os guste. Gracias por leerlo y comentarlo
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